miércoles, 16 de noviembre de 2022

Primer curso sin exámenes de septiembre, las consecuencias empiezan a ser demoledoras.

 Hablábamos en anteriores artículos de la bomba educativa que iba a suponer la desaparición de los exámenes de septiembre. Pues bien en comunidades como Castilla y León, la cual estrenó este nuevo formato el curso pasado ya se esta notando, y a una escala por desgracia bastante más grande de lo que cabía esperar.

 El fin de los exámenes de septiembre, supone para muchos alumnos acabar el curso a principios de junio, ahora este mes se dedica para realizar exámenes de recuperación. Muchos de estos alumnos, han sido "aprobados" muchas veces sin llegar a los conocimientos necesarios para superar la asignatura, con lo cual las consecuencias estan siendo demoledoras. Por un lado nos encontramos alumnos que empiezan un nuevo curso después de casi 4 meses sin tocar un bolígrafo,  se encuentran ante una asignatura para la cual tienen una base muy floja, y por otro lado nos encontramos a la comunidad docente que tiene que dar la misma asignatura en menos tiempo, el curso se ha reducido casi un mes, ante lo cual los efectos están siendo catastróficos.

 

Nos encontramos asignaturas en las que en los exámenes parciales se cuentan los aprobados con los dedos de una mano, ante lo cual muchas veces los profesores, desesperados, tienen que bajar el nivel para conseguir mas aprobados. Por otro lado, la comunidad educativa se revela ante esperpentos como el nuevo modelo de examen de lengua de la ebau, que más que un examen parece un test de conducir, donde se han suprimido gran parte de los contenidos. Nos encontramos con que cada vez es mas fácil entrar en una carrera técnica, y también es más probable salir de ella antes de tiempo por el efecto bola de nieve que se está dando con todas estos cambios en el sistema educativo.

 Al contar en nuestro centro con alumnos de de diferentes centros educativos, podemos apreciar las enormes diferencias que se está produciendo en este principio de curso. Por un lado nos encontramos con centros que han hecho exámenes de recuperación de asignaturas a finales de septiembre, con lo cual los alumnos han estado obligados a preparar las asignaturas durante el verano, desde nuestro punto de vista esto debería ser  lo lógico, y no hacer preparar al alumno un examen de recuperación a mitad de curso, que es lo que sucedía cuando no aprobabas una asignatura en septiembre y promocionabas de curso. Son estos centros donde los resultados están siendo más coherentes. También nos encontramos con muchos alumnos que han estado reforzando durante parte del verano, los cuales han empezado el curso con un buen ritmo de trabajo y con muy pocos problemas de adaptación al nuevo curso.

 
Veremos la evolución del curso, pero lo que está claro, es que el comienzo no está teniendo los resultados esperados, y noticias como cambiar formatos de exámenes y reducir temarios en determinadas asignaturas, para hacer más accesible estas a los "alumnos de clase media", no ayuda en nada a crear una sociedad competitiva.

 



miércoles, 11 de mayo de 2022

Fin de los exámenes de septiembre, la brecha se acentua.


El fin de los exámenes de septiembre se presenta como un gran reto educacional, muchos alumnos, los cuales no están acostumbrados a estudiar en verano, no van a tener ningún problema para arrancar el nuevo curso en septiembre y adaptarse a sus nuevos contenidos, pero evidentemente va a haber otro gran número de alumnos, que para evitar masificaciones en determinados niveles van a ser "ayudados" a superar el curso, con los evidentes perjuicios para el alumno y el sistema educativo que con toda probabilidad van a ser apreciados en el siguiente curso.

Para gran parte de los alumnos, el estudiar en verano, suponía, además de la posibilidad de aprobar una asignatura en septiembre el llegar al próximo curso rodados en determinadas materias, lo cual es fundamental para coger el hilo lo mas rápido posible al nuevo curso. Si los alumnos a los cuales se les ha ayudado a superar el curso no se les ofrece un buen refuerzo en verano van a estar casi siempre abocados a tener un déficit de conocimientos en esas materias que van a ir arrastrando curso tras curso, hasta que la situación sea insostenible, porque no nos engañemos, a un alumno de primaria o de la ESO se le puede ir ayudando poco a poco en determinadas materias, pero si los conocimientos y la bases no son lo suficientemente sólidas ese alumno tendría todas las papeletas para no poder cursar bachillerato, que hoy por hoy es la puerta de acceso mas rápida y fiable a los grados universitarios.

 

 

En este nuevo modelo, el refuerzo aparece como la llave para que muchos alumnos no vean el próximo curso como un muro infranqueable, debido en parte a esas materias que llevan arrastrando desde hace tiempo y que ahora se han superado sin hacer exámenes en septiembre. Nosotros no vamos a poner en tela de juicio el refuerzo que se lleva dando en los centros educativos durante el curso y en los meses de verano, pero como nos cuentan muchos padres de alumnos que han estado en esos refuerzos, al final muchos de los alumnos que acuden a ellos lo hacen sin ningún tipo de motivación, arrastrando muchas veces al resto de la clase o haciendo que el nivel de la misma baje de manera alarmante. Hay una frase lapidaria que comenta un profesor de un centro público, que dice que excepto las actividades lúdicas que preparan las asociaciones de padres con mucho merito y dedicación, cualquier actividad de cierto nivel y complementaria a la educación del alumno se debería hacer fuera de los centros educativos. Es evidente que hay Centros que son autenticas referencias en deporte escolar, por poner un ejemplo, pero si que es cierto que si a tu hijo le gusta el fútbol y quiere seguir progresando, el equipo del colegio va a llegar un momento que se le quede pequeño, lo mismo pasa con todas las actividades que se dan en estos centros, incluido por supuesto el refuerzo escolar.

Nosotros en nuestro centro evidentemente, vamos a preparar este verano, actividades de refuerzo que vengan a paliar esos deficits de contenido que haya podido tener el alumno durante el curso escolar, y que le permitan afrontar el próximo curso con las mayores garantías.