lunes, 24 de agosto de 2015

Consejos para hacer un buen examen.


Se acercan los exámenes de septiembre, esos en los cuales has tenido todo el verano para prepararlos y normalmente lo dejas todo para la última semana.
Sabes  que gran parte de la culpa, respecto a la nota que obtengas en tus exámenes depende del trabajo que hayas realizado durante el verano, no obstante vamos a intentar darte una serie de consejos que te ayuden a aumentar tus posibilidades de éxito.

Madruga, desayuna bien y prepara todas las cosas que necesites tranquilamente, no olvides revisar que llevas todo el material, bolígrafos, calculadora, D.N.I., regla.

          Procura salir con tiempo de casa, pueden sucederte cosas inesperadas por el camino que pueden hacer retrasarte.

      Evita a la gente a tu alrededor que notes  demasiado nerviosa o incluso en estados de pánico, debido a que esto es contagioso.

           Ya en el examen, léele bien varias veces, es fundamental que tu cerebro se vaya preparando para lo que tiene por delante y sea capaz de ir preparando la información que se te pide

       Empieza por lo más fácil, o por lo que mejor llevas, es una buena manera de ir ganando confianza para el resto del examen, además que te aseguras una serie de puntos nada más empezar.

            En un examen de teoría es fundamental que demuestres y hagas creer al profesor que dominas más el tema que lo que la realidad dice. En un examen de historia, literatura, filosofía, historia del arte…. Es fundamental que contextualices la época de la que vas a hablar, sitúala en un eje cronológico, teniendo siempre muy claro que tienes que ir al grano, pero si el tema que te piden no lo llevas muy bien, puedes hablar un poco de lo que sucedió antes y de lo que va a suceder después. No olvides que las pocas ideas que tengas las has de exprimirlas al máximo.
En los exámenes de bachillerato de ciencias, es fundamental también que vayas explicando todos los pasos que vas haciendo, aparte de que es exigido por los profesores, a ti te va a venir de maravilla para saber en qué punto del problema te hayas en cada momento.



Seguro que en algún momento del examen hay algo que no recuerdas o te quedas “en blanco”, no te preocupes y no intentes recordarlo a toda costa. Pasa a hacer otras cosas, el cerebro se relajara y seguro que esa o esas ideas aparecerán durante el transcurso del examen.

            No dediques más tiempo del que tienes previsto a cada pregunta, muchos de los exámenes que alguna vez no has podido acabar, seguramente se haya debido a una mala distribución del tiempo por tu parte, vete al grano sin dejar de lado ninguno de los detalles que sabes que gustan especialmente a tu profesor.

           No dejes preguntas en blanco, hace muy feo, hay profesores que ante una pregunta importante en blanco y como el examen este muy justo tiran siempre hacia abajo. Intenta siempre tener todo el temario leído, para que al llegar el caso de que una pregunta no la dominas bien, esa idea o ideas que tienes exprímelas al máximo, seguramente te vengan más cosas a la cabeza mientras estas escribiendo,  además no dejes de escapar la oportunidad de contextualizar la pregunta, por lo que si dominas el tema anterior y el siguiente y del que te preguntan tienes alguna idea clave, puedes hacer una respuesta decente, de esto a dejarlo en blanco hay una diferencia abismal.

Desde nuestro centro os deseamos muchísima suerte a todos y a todas.





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