Iniciar a los niños desde edades tempranas en algún tipo de
actividad deportiva puede convertirse en un gran aciertos si conseguimos que
esto se convierta en un hábito, debido a que la actividad física aporta grandes
beneficios . Hemos de ser conscientes que los padres somos un espejo donde se
miran constantemente nuestros hijos, así que hacer algún tipo de ejercicio en
familia, siempre con fines lúdicos y de ocio, como montar en bicicleta, dar un
paseo por el campo...pueden hacer despertar el interés y la motivación del niño por la práctica de algún tipo de
ejercicio físico.
Sin embargo, en una
sociedad tan exigente como la nuestra, en la cual, la carga de tareas para realizar
en casa ya desde niveles como infantil y primaria es tan desproporcionada,
muchos padres optan porque sus hijos abandonen las actividades extraescolares
relacionadas con el deporte, para centrarse únicamente en las tareas derivadas
de colegios e institutos.
Evidentemente la decisión es muy personal, teniendo en
cuenta que la práctica de algún deporte desde niños lo único que puede
ofrecernos son ventajas. Si generalizamos, hay estudios que demuestran que los
niños y adolescentes que practican algún tipo de deporte obtienen mejores
calificaciones respecto a los que no lo hacen.
Algunas de estas ventajas de practicar deporte pueden ser:
- La prevención de enfermedades como la obesidad o la
diabetes tan presentes hoy en día.
- Estimula el cerebro,
los niños que practican deporte suelen tener más predisposición a
afrontar nuevos retos alejados del sedentarismo.
- Favorece la capacidad de concentración, lo cual
evidentemente podemos extrapolar a otros aspectos de la vida.
- El deporte ayuda a la capacidad de relacionar y memorizar,
lo cual nos va a servir de gran ayuda en el ámbito escolar.
- La práctica deportiva influye en el humor de los que lo
practican, casi siempre mejorándolo, esto hace que se tenga más predisposición
a afrontar otras tareas relacionadas con el estudio.
No cabe duda que el papel de los monitores y entrenadores es
clave a lo largo de este proceso, en
edades tempranas se ha de ser consciente que los objetivos que se han de perseguir son los de educar y enseñar a los niños,
dejando la competitividad en un segundo plano. Por todo ello es fundamental el papel de los
clubes y las escuelas deportivas a la hora de seleccionar entrenadores y
monitores cualificados.
El deporte tiene muchas vertientes, pero en este articulo
vamos a valorar que beneficios tiene el deporte de equipo sobre los estudios. Hoy en día los niños tienen la posibilidad de
elegir entre infinidad de deportes de equipo, con instalaciones cada vez más
modernas y acogedoras y entrenadores y monitores más cualificados, parece que
últimamente hasta los papas en la grada
se comportan de un modo más racional ( aunque siempre haya alguno que se
dedique a dejarse en evidencia por donde quiera que va, y lo más triste de
todo, dejar en evidencia a su hijo ).
Queda claro que el deporte en equipo aporta una serie de
valores y refuerza los existentes, beneficiando de un modo muy importante la
formación personal de cada individuo. Además ayuda a planificar el trabajo y a
trabajar en equipo. Favorece la competencia, por lo que va a ayudar a
desarrollar el afán de superación. Ayuda a aceptar normas y a convivir dentro
de un grupo aceptando roles y en ocasiones modificando la conducta para
adaptarnos a este entorno. Ayuda a convivir con el éxito y el fracaso, lo cual
es muy importante para poderse levantar después de algún "patinazo".
Todos estos beneficios se pueden extrapolar a la vida académica
de los niños, por lo que queda demostrado que la realización de un deporte
desde edades tempranas, de modo moderado, puede hacer mejorar la vida
estudiantil de las personas.

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