Hace un tiempo hablábamos de la enorme cantidad de deberes
que tenían los alumnos de infantil y primaria, creemos conveniente volver a
retomar el tema debido al bombo y platillo que se le está dando actualmente,
huelga de deberes, cambios de colegio..... La situación parece que se ha
descontrolado, en este tira y afloja entre padres indignados y profesores que
piensan que solo están realizando su trabajo hay un claro perjudicado, el
alumno. En el momento que este mecanismo se rompa por algún lado, negándose los
padres a que sus hijos realicen los deberes o poniendo los profesores mas tarea
de la cuenta, el proceso enseñanza-aprendizaje está en grave peligro de
fracaso.
"Este fin de semana me ha tocado hacer un trabajo
sobre un personaje histórico y apenas he tenido tiempo de hacer nada
más", es una frase que nos puede resultar normal puesta en boca de
cualquier alumno de secundaria, pero cuando el que la dice es un padre, y el
trabajo va dirigido a un alumno de infantil algo no cuadra.
Hemos comentado en otras
ocasiones que el objetivo al que ha de llegar un alumno de infantil, y
sobre el que los profesores han de poner todo su empeño, es en lograr
desarrollar de la manera más eficiente posible la lectoescritura, base de gran
parte de las aptitudes que ha de demostrar el alumno en etapas posteriores.
Desde aquí no queremos criticar la labor de ningún
docente, suponemos que todos los deberes
que mandan persiguen algún fin, y también entendemos que los padres tengan que
echar una mano a sus hijos en determinadas ocasiones, pero la verdad es que
muchas veces da la impresión que los profesores ponen directamente tarea a los
padres, para que estén entretenidos, para comprobar su nivel en determinadas
materias, o como me decía el padre de un alumno el otro día "para tocar
las narices". Los profesores que dan por supuesto que gran parte de las
tareas encomendadas a los alumnos para casa las van a tener que realizar sus
padres están interfiriendo en el proceso de aprendizaje de los alumnos.
Nuestra posición es que los deberes siempre han existido, y
han de seguir existiendo, siempre como herramienta para lograr los objetivos
establecidos en la correspondiente etapa escolar. ¿Cómo es posible que padres
de niños de infantil se tiren horas para hacer un trabajo de un personaje que
sus hijos aun no tienen porque saber quién es (y muchas veces tampoco los
padres)?
Los docentes tenemos la responsabilidad de utilizar los
deberes como un medio para llegar a un fin, teniendo claro el mismo, que
depende de la etapa que esté atravesando el alumno. Asimismo, también hemos de
ser conscientes que los alumnos para llegar a alcanzar los objetivos que
persigue su etapa escolar han de superar una serie de materias, en nuestro centro muchas veces nos encontramos
con excesiva carga de trabajo en unas materias mientras en otras el trabajo es
inexistente, se ha de buscar siempre un equilibrio.

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