lunes, 8 de junio de 2015

Sobrevivir a un verano estudiando.

Se acerca el verano, y si hacemos caso a las estadísticas, cada vez son más los que tienen que estudiar durante esta época del año. No cabe duda que se trata de una época donde el ocio y las ganas de disfrutar son máximas, donde cambiamos el chip sin darnos cuenta para poner esa parte del cerebro que nos ha hecho esforzarnos durante el curso en standby.  Pero ese, es casi siempre el problema que hemos tenido durante el curso, demasiados días libres, dejar el trabajo para el ultimo día, no haber sido constantes y haber tenido muchos altibajos y haber reaccionado muy tarde, con lo cual si hacemos el balance justo del curso no llegaríamos al aprobado.

Estudiar durante el verano no ha de ser visto como el fin del mundo, el repasar y preparar determinadas asignaturas nos va a permitir llegar al curso que viene, siempre que no caigamos en los mismos defectos que en el anterior, con cierta ventaja sobre los alumnos que no hayan hecho nada durante estos dos meses.





Lo más importante antes de comenzar el estudio es seguir una pequeñas pautas.

- Organizar todo el material que hemos ido recopilando durante todo el año en clase, apuntes, fotocopias, esquemas, ejercicios......
- Estudiar en lugares cómodos y frescos, es fundamental que en estas fechas donde el calor aprieta nos apartemos todo lo que podamos de el, estudiar en lugares frescos va a hacer que la fatiga tarde mas en aparecer y la atención sea más duradera.
- Plantearnos un horario que hemos de cumplir a rajatabla desde el primer día, lo lógico es dedicar las mañanas a estudiar, porque va a ser el periodo de tiempo donde el calor sea menos intenso, donde nuestra concentración está en su punto más alto y porque además nos va a permitir  tener las tardes libres (excepto en los días previos a los exámenes) para disfrutar de nuestras familias, amigos y amigas. Es fundamental desconectar a lo largo del día del estudio, y recuerda que si te organizas bien desde el principio vas a tener tiempo para todo.
- Si es posible tomate un descanso a mitad de verano, recuerda que el verano son 9 semanas, y desconectar unos días con tu familia, o con tus amigos fuera de tu ciudad te va a venir muy bien, si el descanso es de hasta 4 días puedes permitirte desconectar por completo, si supera estos 4 días, el descanso ha de ser activo, es decir todos los días has de hacer algo relacionado con las asignaturas que tienes que preparar.
- Los días previos a tu examen has de cambiar los horarios y tu actitud por completo, recuerda que es el último esfuerzo, por lo que has de trabajar también por las tardes.
- Llegar al examen cargado de energía y optimismo es fundamental, descansa bien la noche antes y motívate en tus descansos, escuchando por ejemplo tu música favorita


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