miércoles, 29 de julio de 2015

Como motivarme para estudiar en verano

No cabe duda que el verano es la época de año donde menos predisposición se tiene para afrontar el estudio. Una buena manera de enfocar el estudio, para que este se convierta en algo rutinario es seguir una seria de normas.




- El horario de estudio, es uno de los aspectos más importantes que debemos tener en cuenta. Has de planificar tus sesiones en función de lo que te has marcado estudiar hoy. En verano hemos de evitar las horas de máximo calor, por lo que estudiar por las mañanas sería lo ideal, además si somos capaces de crearnos una rutina, madrugando todos los días, podemos llegar a tener la tarde libre para desarrollar otras actividades relacionadas con el ocio.

- El lugar de estudio, hemos de plantearnos estudiar siempre en el mismo lugar, buscando un área agradable que relacionaremos con el estudio. Hemos de sentirnos cómodos en ella, tenemos que tener nuestra mesa lo más ordenada posible, o si tenemos mucho material encima de esta, que el desorden para nosotros sea lo más ordenado posible, es decir hemos de saber en cada momento donde se encuentran los apuntes de cada asignatura, libros..... Lo lógico sería estudiar en casa, pero hay personas que se motivan mas estudiando en bibliotecas, aularios...donde se ven inmersas en un ambiente de estudio.

- Elimina las distracciones, no cabe duda que hoy en día, simplemente con tener el móvil al lado tenemos todas las papeletas para distraernos en cualquier momento, tenemos a golpe de click Facebook, Twitter, Tuenti , Whatsapp, Instagram..... por ello es recomendable estar lo más lejos posible del móvil cuando estemos estudiando, y lo ideal sería tenerlo apagado. Además estudiar con música tampoco es conveniente, con la música nuestra capacidad de retención se ve mermada considerablemente, además la música puede hacer que nos evadamos de la realidad, pudiéndonos descentrar de lo que estamos haciendo en cualquier momento.

- Empezar a estudiar, es quizá la parte más dura de todo el proceso. Por ello te recomendamos marcarte un objetivo a corto o medio plazo, empezar a estudiar por ejemplo 10 minutos, y ver lo que eres capaz de avanzar, para que poco a poco los periodos de estudio sean lo más largos posibles.

- Los descansos, estos han de servirnos para cargar las pilas después de un periodo de estudio, el tiempo de los periodos de estudio variara en función del volumen de información que hemos de aprendernos, lo que queda claro es que todos llegamos a un pico en el cual la información no la procesamos con la misma intensidad, al llegar a estos picos de máximo esfuerzo, donde va a empezar a aparecer el cansancio, distracciones... es el momento de hacer un descanso. Lo ideal sería llegar al descanso en una parte de la asignatura que nos resultase especialmente atractiva, para que el arranque después del descanso fuese lo más rápido posible.

- Marcate objetivos, distribuye bien lo que tienes que estudiar a lo largo del verano. Si eres capaz de seguir el ritmo que te has marcado, tu motivación va a ser mucho mayor, vas a ser capaz de ir cambiando poco a poco la perspectiva y vas a tener esa dosis extra de "gasolina" que tanta falta te va a hacer en los días próximos a tus exámenes de septiembre.

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jueves, 16 de julio de 2015

Disgrafías: aspectos visibles

Uno de los trastornos del aprendizaje del que mas casos se están dando en los últimos años son las disgrafías. Como a todos los trastornos de este tipo hay que darle mucha importancia desde el primer momento, debido a que si estos trastornos  no reciben el diagnóstico y el tratamiento adecuado suelen desencadenar otro tipo de trastornos mucho más serios relacionados con la conducta y la personalidad, los cuales casi siempre llevan consigo el fracaso escolar.

Las disgrafías podemos definirlas como trastornos en el trazo que forma la escritura, sin tener ningún episodio añadido de tipo neurológico o intelectual que pueda influir en ellas.
Es  evidente que la dificultad para coordinar los músculos de la mano y el antebrazo van a repercutir en la falta de dominio del instrumento de escritura, de tal modo que esta se da desordenada y poco legible.

La disgrafía es un trastorno relativamente tardío (6-7 años), debido a que el niño ha de seguir el proceso lógico, Hablar-Leer-Escribir y no va a ser hasta la última parte de este proceso donde realmente podamos detectar las digrafías.
Se estima que actualmente un 10% de los niños que tienen algún tipo de problema de aprendizaje, tiene digrafías, la cual si no se trata de manera eficiente va a conllevar casi siempre el fracaso escolar.






Las causas más corrientes de la disgrafía suelen ser:
- Lateralidad mal definida.
- Trastornos psicomotrices.
- Trastornos del lenguaje que repercuten en su expresión gráfica.

Muchas veces los niños con disgrafías suelen ser niños muy perfeccionistas que sufren algún tipo de bloqueo al escribir. Niños que sufren o han sufrido conflictos emocionales o tensiones psicológicas que les ha hecho no adaptarse al entorno escolar, sufren celos, son tímidos, tienden a aislarse.... En ocasiones han tenido varios referentes (profesores y padres),  en el proceso de enseñanza-aprendizaje lo que les ha hecho asimilar conceptos con metodologías distintas lo cual ha podido repercutir negativamente en su proceso de formación.

Aspectos visibles de la disgrafía, además de los propios trazos mal definidos, pueden ser:
- Sudoración excesiva en la palma de la mano.
- Sujeción inestable del elemento de escritura.
- Lentitud a la hora de efectuar trazos.
- Mala coordinación.





viernes, 10 de julio de 2015

Dislexia, primeros síntomas.

Uno de los trastornos cada vez más comunes y que pueden afectar de un modo mas significativo al desarrollo personal y emocional de las personas es la dislexia. Hoy en día se estima que por cada grupo de treinta alumnos, al menos uno sufre este trastorno.
En entradas anteriores hablábamos de la importancia de la lectoescritura en las etapas de infantil y primaria. La dislexia está directamente relacionada con este ámbito, debido a que el primer signo que nos debe mantener alerta es la dificultad para leer que aparece en el alumno, el cual sin embargo, posee un C.I. normal.
La detección precoz de la dislexia es fundamental para que esta no desarrolle problemas de conducta y personalidad más difíciles de tratar. En muchas ocasiones, por dejadez o desconocimiento, achacamos estos retrasos a una inmadurez que puede ser bastante común en las primeras etapas de escolarización, el retraso puede aparecer en algunas áreas como la lectura, la escritura, la comprensión.... Es fundamental obtener, cuando esto se observa, una evaluación por parte del psicopedagogo que nos dé un diagnostico claro, para poner el tratamiento correcto.

Hay muchos casos en los cuales la dislexia es denominada "evolutiva", es decir las dificultades en el aprendizaje se van superando de manera paulatina hasta conseguir hacerlas desaparecer por completo. El problema viene cuando pensamos que esos problemas se van a solucionar solo con el paso del tiempo, la falta de un tratamiento correcto, el cual casi siempre no se da por falta de diagnostico, puede hacer que la dislexia desemboque en trastornos más graves como dislalias.





Algunos de los síntomas que pueden presentarse en el aula referentes a la conducta de los alumnos con dislexia suelen tomar dos vertientes:
- Por un lado la inhibición y el retraimiento. Al no poder seguir el mismo ritmo de sus compañeros y al ser conscientes de ello, adquieren una actitud de falta de participación en clase, a menudo son niños solitarios que se apartan voluntariamente del grupo y son vistos por este como niños "raros", lo cual si no se trata puede repercutir en su personalidad.
- Por otro lado el afán de protagonismo. Es el otro tipo de comportamiento en los niños que sufren la dislexia. Son niños que para tratar de compensar el cierto retraso que sufren en algunas áreas del lenguaje y de la escritura intentan hacerse notar para que esos problemas queden en un segundo plano.


Para los padres es fundamental enfrentarse al problema como lo que es, un trastorno que debidamente tratado puede mejorarse hasta el punto de que los niños hagan una vida relativamente normal. Tratar de obviar este problema excusándonos en conceptos como la inmadurez, un ligero retraso en algún área, distraibilidad o desidia pueden desencadenar problemas de conducta, comportamiento, personalidad u otros trastornos más serios, que sean mucho más difíciles de tratar.