viernes, 10 de julio de 2015

Dislexia, primeros síntomas.

Uno de los trastornos cada vez más comunes y que pueden afectar de un modo mas significativo al desarrollo personal y emocional de las personas es la dislexia. Hoy en día se estima que por cada grupo de treinta alumnos, al menos uno sufre este trastorno.
En entradas anteriores hablábamos de la importancia de la lectoescritura en las etapas de infantil y primaria. La dislexia está directamente relacionada con este ámbito, debido a que el primer signo que nos debe mantener alerta es la dificultad para leer que aparece en el alumno, el cual sin embargo, posee un C.I. normal.
La detección precoz de la dislexia es fundamental para que esta no desarrolle problemas de conducta y personalidad más difíciles de tratar. En muchas ocasiones, por dejadez o desconocimiento, achacamos estos retrasos a una inmadurez que puede ser bastante común en las primeras etapas de escolarización, el retraso puede aparecer en algunas áreas como la lectura, la escritura, la comprensión.... Es fundamental obtener, cuando esto se observa, una evaluación por parte del psicopedagogo que nos dé un diagnostico claro, para poner el tratamiento correcto.

Hay muchos casos en los cuales la dislexia es denominada "evolutiva", es decir las dificultades en el aprendizaje se van superando de manera paulatina hasta conseguir hacerlas desaparecer por completo. El problema viene cuando pensamos que esos problemas se van a solucionar solo con el paso del tiempo, la falta de un tratamiento correcto, el cual casi siempre no se da por falta de diagnostico, puede hacer que la dislexia desemboque en trastornos más graves como dislalias.





Algunos de los síntomas que pueden presentarse en el aula referentes a la conducta de los alumnos con dislexia suelen tomar dos vertientes:
- Por un lado la inhibición y el retraimiento. Al no poder seguir el mismo ritmo de sus compañeros y al ser conscientes de ello, adquieren una actitud de falta de participación en clase, a menudo son niños solitarios que se apartan voluntariamente del grupo y son vistos por este como niños "raros", lo cual si no se trata puede repercutir en su personalidad.
- Por otro lado el afán de protagonismo. Es el otro tipo de comportamiento en los niños que sufren la dislexia. Son niños que para tratar de compensar el cierto retraso que sufren en algunas áreas del lenguaje y de la escritura intentan hacerse notar para que esos problemas queden en un segundo plano.


Para los padres es fundamental enfrentarse al problema como lo que es, un trastorno que debidamente tratado puede mejorarse hasta el punto de que los niños hagan una vida relativamente normal. Tratar de obviar este problema excusándonos en conceptos como la inmadurez, un ligero retraso en algún área, distraibilidad o desidia pueden desencadenar problemas de conducta, comportamiento, personalidad u otros trastornos más serios, que sean mucho más difíciles de tratar.

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