Hoy en día existe un gran debate popular acerca de la
utilidad de los deberes en educación primaria.
Los que se postulan a favor de los mismos esgrimen teorías
acerca de cómo pueden ayudar estas tareas a organizarse desde edades tempranas
y que esta metodología se convierta en un habito que les ayude con situaciones
futuras más complejas.
Evidentemente reforzar los contenidos vistos en la escuela
va a ayudar a crear una base mucho mas solida, la cual va a servir de ayuda
cuando los contenidos se vuelvan más complejos.
Por contra a edades tempranas la excesiva carga de trabajo
fuera de la escuela nos hace entrar a valorar si los deberes son "antipedagógicos"
e injustos, al privar a los niños de tiempo para desarrollar otras actividades
que fomenten su desarrollo, como juegos, interacción con otros niños....
Sin duda, esas jornadas eternas para los alumnos, en
las cuales después de 5 horas en la escuela tiene por delante una tarde cargada
de actividades relacionadas con la misma, no benefician a nadie, los alumnos y
los padres pueden verse saturados con tanto trabajo, lo cual puede iniciar un
proceso de falta de motivación por parte del alumno que puede desembocar en episodios de stress y ataques de pánico cada vez
más frecuentes en edades tempranas.
Quizá, una sociedad
con costumbres tan arraigadas en determinados campos como la nuestra, muchas
veces ve los deberes en edades tempranas como algo normal, que solo puede
causar beneficios a los estudiantes. Si nos fijamos en los 2 modelos educativos
que están a la vanguardia de buenos resultados a nivel mundial, tampoco vamos a
salir de dudas acerca de la conveniencia de los deberes.
Por un lado tenemos a Corea del Sur, con jornadas
interminables de trabajo para los estudiantes los cuales están sometidos desde
edades muy tempranas a una gran presión social y una gran competitividad. Todo
esto hace que Corea del Sur sea el país con mejores resultados académicos del
mundo, pero por contra también hace que este país sea el que posea la más alta
tasa de suicidios a nivel mundial en jóvenes menores de 24 años.
En el lado opuesto en cuanto a metodología, pero al igual
que Corea con unos resultados extraordinarios, tenemos a Finlandia, con una teoría
basada en realizar en casa la mínima tarea posible, quedando estas para las horas
lectivas. Una ley educativa muy estabilizada y un alto nivel de los docentes
influyen en hacer que este modelo este a la vanguardia educativa mundial.
Desde nuestro centro pensamos que se puede llegar a un término medio beneficioso para los alumnos cuando la calidad de los deberes está por encima de la cantidad, y por supuesto cuando se tenga un objetivo claro del propósito de los mismos. El crear unas pautas y una metodología personalizada junto con la motivación adecuada es sin duda la mezcla correcta.

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